viernes, 9 de julio de 2010

El camino no tomado

El camino no tomado

"Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
y lamentablemente no podía recorrer ambos
siendo un solo viajero; por largo tiempo me detuve
y contemplé uno de ellos tan lejos como pude
hasta donde se perdía en la maleza.

Entonces tomé el otro, tan justo como honesto,
y teniendo quizás el mejor motivo,
ya que las pasturas estaban más crecidas
y pedía ser recorrido
aunque quienes habían pasado por allí
las habían desgastado casi por igual realmente,

y esa mañana ambos por igual se tendían
sobre hojas que ninguna pisada tornara ennegrecidas.
¡Ah, dejaré el primer camino para otro día!
Y aún sabiendo que un camino conduce a otro,
dudé si alguna vez debería regresar.
Y estaré diciendo esto con una visión,
en alguna parte, de aquí a épocas por venir;
Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso ha hecho toda la diferencia".
Robert Frost (1926)


Quería compartir con ustedes este poema que me encanta. Lo leí haya por 2004, y creo que refleja una gran verdad.
Nosotros somos nuestras decisiones, no nuestras condiciones.

Las decisiones (los caminos) que vamos tomando en la vida, son las que nos llevan a diversos destinos.
Nunca comulgue con esa escuela tan difundida hoy en día en nuestra cultura del "victimismo circunstancial", que es la artífice de la gente que cree que las circunstancias lo llevaron a donde esta.

Yo creo que esa gente no es libre. Justamente, el hecho de decidir es lo que nos da la libertad como seres humanos.

Al decidir ejercemos nuestro libre albedrío, y al ACEPTAR las consecuencias de nuestra decisión nos hacemos personas libres.

Es cierto que existen los DETERMINISMOS CIRCUNSTANCIALES. Yo no decidí el cuerpo que tengo, los padres que tengo, la familia que tengo, el país de origen, ni muchas otras cosas.
La gente no elige un desastre climático, un accidente de transito, ni ganar la lotería.
Todos ellos son determinismos circunstanciales: Buenos y malos.

Lo que sí esta en nosotros, es la decisión última de decidir en que grado y en que forma los acontecimientos nos van a afectar.
Una vez mas... Somos el resultado de nuestras decisiones, NO de nuestras condiciones.
A esto Victor Frank, sobreviviente de los campos de concentración nazi, y cuyos aportes sirvieron muchísimo a la psicología, lo llamaba "la libertad última".

Yo tengo la libertad última de decidir como y cuanto la situación del país, el transito, el mal humor de un conocido, mi jefe, o cualquier otro determinismo circunstancial me va a afectar.

Hay momentos cruciales en la vida, en los cuales debemos tomar decisiones IMPORTANTES, tales como refleja el poema de Frost.

Debemos elegir si vamos a casarnos con esa chica o no, si decidimos aceptar esa propuesta de trabajo o no, decidimos ir adelante con ese emprendimiento o no, decidimos entrar en esa inversión o no. Decidimos subirnos a ese auto o no...

No hay nada mas lindo, creo yo, que el estar contento con el camino que uno eligió.

Así que, querido lector. DECIDA HOY SU CAMINO.

Yo tome el mío.

Y eso habrá de hacer toda la diferencia...

1 comentario:

  1. Me ilumina el pensamiento leer tus reflexiones estimado Lucas... Disfruto mucho de tus ideas.. .Gracias por compartirlas

    ResponderEliminar